Intestino

¿Cuáles son los alimentos fermentados que benefician al intestino?

Tiempo de lectura: 3 minutos

Índice

¿Has oído hablar alguna vez de los alimentos fermentados? Probablemente ya consumas muchos de  ellos sin saberlo. ¿Por ejemplo? ¡La cerveza, el yogur o el chocolate! 

El mundo de los alimentos fermentados es más amplio y beneficioso de lo que pensamos: además de  tener numerosas propiedades como reequilibrar la flora bacteriana, favorecer la digestión, fortalecer el  sistema inmunitario y mejorar la absorción de nutrientes, los productos fermentados también nos  permiten variar la alimentación diaria y nutrir la microbiota intestinal con bacterias buenas. 

¡Vamos a conocerlas mejor!

¿Qué significa «fermentado»?

Para fermentar alimentos, se toma un producto (normalmente soja, verduras o leche) y se le añaden  levaduras, bacterias o microorganismos que colonizan el alimento con el tiempo, liberando azúcares y  aminoácidos y haciéndolo más nutritivo y digerible. 

La fermentación es un proceso controlado que tiene lugar en ausencia de oxígeno y modifica no solo el  perfil nutricional del alimento original, sino también el sabor y los tiempos de conservación. De  hecho, en sus inicios la fermentación era una técnica de conservación de alimentos.

¿Por qué los alimentos fermentados son buenos para el intestino?

Bebidas y snacks en mesa de picnic al aire libre
  • Aportan bacterias buenas a la microbiota, por lo que favorecen el bienestar psicofísico  general, refuerzan el sistema inmunitario y disminuyen el riesgo de desarrollar enfermedades  metabólicas y cardiovasculares. 
  • Son más fáciles de digerir. 
  • Favorecen la absorción de otros nutrientes, todas las vitaminas del grupo B, especialmente la B12. 
  • Pueden ayudar a mejorar el estado de ánimo gracias a los probióticos que nutren nuestro  «segundo cerebro».

Tipos de alimentos y bebidas fermentadas

Seguro que algunos ya los conoces, ¡mientras que otros serán una bonita sorpresa! Estos son los  principales.

  • Yogur y kéfir: ricos en probióticos, contienen bacterias vivas que favorecen la flora intestinal y  facilitan la digestión. El kéfir puede ser de leche o de agua. 
  • Kimchi y chucrut: verduras fermentadas ricas en fibra y lactobacilos, originarias de la cocina  coreana y del norte de Europa respectivamente, perfectas si deseas mejorar tu salud intestinal.
  • Miso y natto: productos fermentados a base de soja que contienen enzimas y probióticos que  mejoran la digestión y aportan nutrientes importantes. 
  • Gochujang: pasta de chile fermentada típica de la cocina coreana, con beneficios probióticos y  un sabor único. 
  • Tempeh: rico en proteínas, se lo conoce también como «carne de soja» y, de hecho, es una  buena alternativa sobre todo en dietas vegetarianas o veganas. Tiene un sabor muy especial y se puede  preparar de diferentes maneras. 
  • Verduras fermentadas: aportan fibra y lactobacilos, y también las puedes preparar en casa.  Las verduras más adecuadas son la col, la zanahoria, la cebolla, el pimiento, el ajo, el nabo y el  calabacín. Los pepinos y las aceitunas también son buenas opciones para la fermentación. 
  • Arroz rojo: se fermenta con la levadura Monascus purpureus y contiene monacolina K, que  ayuda a reducir el colesterol malo (LDL). Se recomienda consumirlo como máximo una o dos  veces por semana, y alternarlo con otros cereales. 
  • Chocolate: deriva de la fermentación del cacao. 
  • Productos de panadería con masa madre: más sanos y digeribles. 
  • Papaya fermentada: se elabora con papaya sin madurar y es rica en oligosacáridos con  propiedades inmunoestimulantes y antioxidantes. 
  • Kombucha: es una bebida a base de té azucarado y fermentado con «SCOBY», un cultivo de  levaduras y bacterias. Es conocido por sus beneficios y la frescura que aporta al paladar. 
  • Sake: bebida alcohólica japonesa elaborada con arroz fermentado, rica en enzimas digestivas y  nutrientes. 
  • Kvas: bebida tradicional ucraniana elaborada mediante la fermentación de verduras, cereales o  pan, parecida a la kombucha, pan, parecida a la kombucha, y beneficiosa para la flora intestinal. 
  • Cerveza artesana cruda: sin pasteurizar y rica en nutrientes como la inulina y los  fructooligosacáridos, se considera un prebiótico que favorece las bifidobacterias y los  lactobacilos buenos para el intestino. 
  • Vino: es el resultado de la fermentación de la uva. 

Cómo introducir alimentos fermentados en la dieta: recetas y consejos

Si no tienes el hábito de comer alimentos fermentados, pero los beneficios que acabas de leer te dan  curiosidad y quieres probar algo nuevo, ¡aquí tienes algunos consejos para empezar! 

  • Sustituye la leche, aunque sea algunas veces a la semana, por yogur o kéfir.
    • Evita el pan de supermercado; mejor ve a tu panadería de confianza y pide un pan de masa  madre. 
  • En ocasiones, consume arroz rojo fermentado en vez de la pasta o el arroz clásicos. 
  • Cuando vayas a un restaurante japonés, pide una sopa de miso además del sushi de siempre.  También es una ocasión perfecta para consumir algas. Hazte con un poco de Kombucha, ya que  es una alternativa fantástica a los tés helados, las aguas aromatizadas, las bebidas azucaradas e  incluso los cócteles sin alcohol.
Sopa de tofu con verduras en cuenco de cerámica

Para beneficiarte de los efectos de los alimentos fermentados, es importante consumirlos regularmente,  pero sin pasarte: ¡recuerda que variar la dieta cada día es el arma más poderosa que tienes para vivir  una vida larga y saludable! 

Así que anímate y alterna estas nuevas recetas con otras más tradicionales, escucha a tu cuerpo y elige  una dieta consciente: ¡tu intestino te lo agradecerá! ❤️

Otros artículos que faltan

Tipos de leche para el intestino: ¿bebida vegetal o leche animal?

Estreñimiento: ¿qué comer? 3 recetas para tu  intestino

Alimentos beneficiosos para el intestino: recetasy patologías