¿Has sentido alguna vez hinchazón, cansancio y pesadez después de una comida copiosa? No te preocupes, de vez en cuando todos nos pasamos comiendo: ¡la buena noticia es que puede solucionarlo gracias a la naturaleza!
De hecho, existen muchos métodos para digerir mejor que no requieren medicación, solo la ayuda de algunos remedios naturales sencillos. Descubre cómo evitar síntomas desagradables como la hinchazón, las flatulencias y la sensación de pesadez siguiendo unos pequeños consejos y aprovechando los beneficios que te ofrece la naturaleza.
La gula: cuando comemos por encima de nuestras posibilidades
A todos nos ha pasado alguna vez: una cena con amigos, una comida familiar o unas vacaciones y… ¡zas! hemos comido mucho más de lo que habíamos planeado. Cuanto esto pasa, nuestro sistema digestivo se ve sometido a un gran esfuerzo. La digestión de las comidas copiosas, ricas en grasa y azúcares, requiere más tiempo y energía; esto puede ralentizar el metabolismo y hacernos sentir hinchazón y fatiga.
Ahora bien, ¿cómo se puede digerir mejor después de una comida copiosa? Uno de los trucos más sencillos es evitar sentarse o tumbarse inmediatamente después de comer. Dar un paseo ligero, aunque solo sea de 10 o 15 minutos, puede ayudar a tu cuerpo a estimular el proceso digestivo sin sobrecargarlo.
Otra solución eficaz es no acostarte inmediatamente después de comer, sino esperar al menos una hora en posición vertical, para darle al estómago el tiempo necesario para hacer su trabajo.
Reconocer los problemas digestivos: todos los síntomas
Ahora bien, ¿cómo podemos saber si realmente tenemos problemas digestivos? Los síntomas pueden variar de una persona a otra, pero los más comunes incluyen:
- hinchazón abdominal;
- flatulencia;
- sensación de pesadez en el estómago;
- náusea;
- acidez;
- dolor abdominal.
Si presentas algunos de estos síntomas, no te preocupes: ¡hay muchos remedios naturales para la digestión que puedes probar de inmediato! Algunos implican simples cambios en los hábitos alimentarios, mientras que otros consisten en incorporar ingredientes naturales que favorecen una digestión más rápida.
¿Hinchazón y flatulencias? Las causas de las digestiones difíciles
Dos de las dolencias más molestas y frecuentes que acompañan a las digestiones difíciles son la hinchazón y las flatulencias. Estos problemas pueden deberse a factores muy variados, por ejemplo:
- Comidas excesivamente abundantes: cuando comemos en exceso y demasiado rápido, el estómago tiene que esforzarse mucho para manejar toda esa comida.
- Alimentos difíciles de digerir: los alimentos ricos en grasas, proteínas y fibra insoluble pueden ralentizar la digestión y provocar gases.
- Hábitos incorrectos en la mesa: comer con prisas, hablar demasiado durante las comidas o beber muchas bebidas gaseosas no contribuyen a una buena digestión.
Por suerte, existen remedios fáciles y eficaces para aliviar estos molestos síntomas. ¿Y sabes qué? ¡Son todos naturales!
Los consejos de la naturaleza para una buena digestión
La naturaleza ofrece muchísimos remedios que pueden ayudarte a mejorar la digestión sin tener que recurrir a los fármacos, empezando por los alimentos que pones cada día en la mesa.
Alimenti alleati per digerire bene e subito
Si buscas alimentos fáciles de digerir, intenta elegir alimentos sencillos y poco procesados, como el arroz integral, el pollo a la plancha, las verduras al vapor y la fruta fresca. El caldo y los purés de verduras también pueden ser excelentes opciones para hacer una comida ligera que no sobrecargue el estómago.
Por otro lado, hay determinados alimentos que pueden ser grandes aliados para la digestión gracias a sus propiedades. A continuación te indicamos cuáles debes incluir en la dieta.
- Jengibre: es un excelente remedio contra las náuseas y favorece la digestión.
- Cúrcuma: tiene propiedades antiinflamatorias y estimula el hígado para producir bilis, que es esencial para digerir las grasas.
- Regaliz: favorece la producción de moco gástrico, por lo que protege el estómago de irritaciones.
- Hinojo: ayuda a reducir la hinchazón y las flatulencias.
- Manzanilla: relaja los músculos del estómago y mejora el proceso digestivo.
¿Eres un poco tiquismiquis y no te gustan muchos de estos alimentos? Te recomendamos incluirlos en infusiones y aguas aromatizadas, ya que su sabor es menos intenso en este formato y al mismo tiempo puedes hidratarte con una bebida caliente.
De hecho, las infusiones digestivas relajan el estómago, facilitan la digestión y te ayudan a reducir la sensación de hinchazón. Una de las más populares es el agua con limón, una bebida digestiva a base de agua caliente y cáscara de limón. En cambio, si prefieres una bebida refrescante y sabrosa, el agua aromatizada puede ser la solución.
Pautas al sentarte a la mesa
Para hacer bien la digestión, no hace falta que alteres tus hábitos; con que sigas unas pautas sencillas es más que suficiente para notar un cambio a mejor. Estos son los principales consejos.
- Come despacio: masticar bien y tomarte el tiempo necesario para disfrutar de cada bocado ayuda a que el estómago procese mejor los alimentos.
- Evita las comidas copiosas: es mejor hacer comidas pequeñas y frecuentes que darse un atracón una o dos veces al día.
- Limita los alimentos pesados: reduce el consumo de grasas, fritos y azúcares, y prioriza alimentos ligeros y fáciles de digerir.
- No te tumbes inmediatamente después de comer: espera al menos una hora antes de tumbarte, para permitir que tu cuerpo empiece a hacer la digestión.
La importancia de una buena postura: 5 ejercicios para facilitar la digestión
Además de comer de forma equilibrada, mantener una postura correcta es fundamental para ayudar a tu cuerpo a digerir mejor.
Después de comer, no es raro sentir algo de pesadez, pero con unos sencillos ejercicios y trucos posturales, puedes mejorar la situación. Aquí tienes cinco para ir probando.
- Paseo ligero: un paseo de 10-15 minutos después de comer ayuda a estimular la digestión y reduce la sensación de pesadez.
- Estiramientos laterales: de pie, con los brazos extendidos hacia arriba, inclínate lentamente hacia un lado y luego hacia el otro. Este suave movimiento ayuda a relajar los músculos abdominales y favorece el tránsito intestinal.
- Torsiones del tronco: siéntate con la espalda recta y gira lentamente el tronco hacia un lado, manteniendo la posición durante 15-20 segundos, luego repite con el otro lado. Este ejercicio ayuda a «masajear» los órganos internos y estimula la digestión.
- Postura del gato y la vaca: ponte a cuatro patas, arquea la espalda hacia arriba (gato) y luego bájala lentamente hacia abajo (vaca). Este ejercicio es muy útil para relajar el abdomen y mejorar la circulación en los órganos digestivos.
No necesitas ningún tipo de material para hacer estos sencillos ejercicios y puedes hacerlos también en casa después de comer. Recuerda: ¡una postura correcta es el mejor secreto para hacer una digestión tranquila!
