¿Qué es el meteorismo? Puede que no sea un término muy común, pero se trata de un trastorno muy frecuente, más de lo que crees. En muchos casos, los hábitos dietéticos y el estilo de vida pueden tener una gran importancia: veamos por qué.
El término meteorismo se refiere a la presencia excesiva de gases en el tracto intestinal, una afección que produce una incómoda sensación de plenitud y tensión que puede afectar a toda la zona abdominal o solo a una parte de ella.
El meteorismo se manifiesta con esa desagradable sensación de vientre hinchado y aire en el intestino, ¡algo que seguro que todos hemos sentido al menos una vez en la vida!
Este estado de hinchazón abdominal puede ir acompañado de un aumento real de la circunferencia abdominal debido al exceso de gases y es fácilmente visible a simple vista (distensión abdominal).
En otras situaciones se puede experimentar molestia e hinchazón, sin signos tangibles de vientre hinchado y con un contenido normal de gases intestinales (tensión abdominal).
El meteorismo también puede manifestarse con otros síntomas característicos, como dolor, calambres o espasmos abdominales. Por último, otras manifestaciones «embarazosas» pueden ser la emisión excesiva de gases por la boca (eructos) o flatulencias.
Lo que es seguro es que cada uno de nosotros vive el meteorismo de una manera. Los síntomas pueden presentarse con una variedad, intensidad y frecuencia diferentes según la persona.
¿Alguna vez te lo has preguntado? ¿Por qué tenemos el «vientre hinchado»? ¿De dónde viene todo ese gas?
Los gases están fisiológicamente presentes en el tracto gastrointestinal: aquí llegan o se producen grandes cantidades de gas, hasta unos 10 litros al día.
Existe un equilibrio entre los mecanismos de producción, transporte y eliminación de los gases, de tal forma que se mantiene un volumen total efectivo de 100-300 ml de gas en el intestino en condiciones normales.
Vamos a ver con más detalle estos mecanismos.
Los gases se forman dentro del tracto gastrointestinal como consecuencia de los procesos digestivos y de la fermentación de ciertos alimentos por parte de la microbiota intestinal.
Los gases también pueden proceder del exterior, por ejemplo, ingerimos aire al hablar o al tragar alimentos y bebidas. Hay algunos alimentos, como la nata montada, que también se consideran flatulentos, al igual que las bebidas azucaradas y gaseosas.
Los movimientos del tracto gastrointestinal son fundamentales porque también permiten que los gases se desplacen por el tubo digestivo, lo cual limita su acumulación y favorece su eliminación.
En condiciones normales, la mayoría de los gases se reabsorben en las paredes intestinales, llegan al torrente sanguíneo y luego se dirigen a los pulmones: ¡eliminamos los gases producidos por el tracto gastrointestinal a través de la respiración!
Sin embargo, cuando estos mecanismos de manejo de los gases fallan, se produce el meteorismo con sus síntomas característicos: además de la sensación de hinchazón, debida a la acumulación de gases, también se producen flatulencias o eructos, que, por muy vergonzosos que nos parezcan, tienen precisamente la finalidad de eliminar el exceso de gases.
Las causas del meteorismo son muy variadas. Sin duda, factores como la predisposición individual o el sexo influyen bastante, ya que, por lo general, las mujeres son las más afectadas. Otras causas son:
Cualquiera de estos factores puede alterar esos procesos fisiológicos de formación, transporte y eliminación de gases, provocando así meteorismo e hinchazón.
Tener la barriga hinchada puede afectar negativamente a la vida diaria porque provoca malestar e incomodidad. Sin embargo, siguiendo unos hábitos sencillos y saludables, podemos reducir las molestias y controlar el meteorismo:
