Un clásico que no puede faltar en la cocina. Son el aderezo perfecto en cualquier ocasión: dulces navideños e infusiones de otoño, zumos y ensaladas de verano, carnes y pescados. ¿Que de quién hablamos? ¡De las especias, naturalmente!
¿Las utilizas? ¿Sabías que son muy buenas para el intestino?
Las especias son inmunomoduladores capaces de proteger el sistema inmunitario intestinal, que es el mayor sistema inmunitario de todo el organismo. Canela, cardamomo, clavo, semillas de comino, curry… ¡Hay para todos los gustos y colores!
Pero ¿cómo es posible que un ingrediente (aparentemente) insignificante tenga tantos efectos positivos en el organismo? ¿Qué especias se recomienda tener en la cocina?
Sigue leyendo, que en este artículo te lo explicamos.
A pesar de ser ingredientes infravalorados y a menudo marginados (sobre todo en Occidente), las especias son útiles para mantener la higiene y el bienestar intestinal. La cultura oriental, de donde proceden, siempre ha prestado más atención al intestino que los occidentales.
Las especias favorecen la saciedad y el placer sensorial porque contienen moléculas capaces de actuar sobre el hipotálamo, que es el director de orquesta de todo el organismo. Hay que conocerlas y elegirlas en función de las circunstancias personales de cada uno.
Aquí tienes las principales características de las especias que aportan beneficios a nuestro organismo:
Hablando del intestino, las especias son un remedio universal para el bienestar intestinal: vamos a ver por qué.
Una característica que comparten muchas especias es el efecto digestivo. Son precisamente las sustancias responsables de su sabor característico —denominadas aceites esenciales— las que les confieren la capacidad de estimular directamente la producción de jugos gástricos.
Estos aceites también actúan en el intestino, ya que mejoran su funcionamiento y previenen la fermentación.
El uso más común de las especias es como condimento: si sabemos utilizar correctamente los aromas y las especias, podremos reducir la cantidad de sal y grasas de la dieta. Las ventajas son evidentes: platos bajos en calorías, más fáciles de digerir y que exponen mucho menos al riesgo de hipertensión y retención de líquidos.
¿Cuál es el aliño más presente en tu mesa? Si has contestado «aceite de oliva virgen extra», muy bien. La ración ideal es de tres cucharaditas por comida, tanto para aliñar como para cocinar; se reduce a dos si se consume con alimentos ligeramente más grasos, como el queso.
¡El primer paso para reemplazar (o reducir) la sal ya está hecho!
Sin embargo, a partir de ahora prueba también a introducir hierbas aromáticas para dar sabor a tus platos: romero, perejil, albahaca, menta fresca, romero, salvia, orégano, mejorana, tomillo… todas ellas son extraordinariamente ricas en antioxidantes.
Otra opción es el limón, un excelente alcalinizante para el organismo gracias a su vitamina C, que aumenta la absorción del hierro (¡échalo siempre sobre la carne, el pescado y las legumbres!). El vinagre también es un buen condimento, porque puede potenciar los sabores, igual que el limón.
Nuestras protagonistas de hoy, las especias, tienen otra propiedad muy importante: protegen el intestino durante los meses más cálidos.
«¿Cómo? ¿Hay que comer picante cuando hace calor?»
¡Pues sí! Sudar es justo lo que nuestro cuerpo necesita en verano: comer picante cuando suben las temperaturas es una buena opción para la salud. De hecho, es una práctica habitual en países con climas tropicales.
La guindilla, la cúrcuma y otras especias similares estimulan la vasodilatación e incitan al organismo a expulsar el calor, que es el responsable de la sensación de fatiga, por lo que se queman grasas y aumenta la saciedad.
¡Ya hemos desmontado el primer mito sobre las especias! A continuación te indicamos qué especias comunes son las más beneficiosas y cuáles son sus efectos en el intestino y en todo el organismo.
Empezamos por la pimienta.
No hay una única pimienta. Hay muchas variedades, que son:
A pesar de que hay distintas variedades, la pimienta contiene siempre los mismos nutrientes, como: grasas insaturadas, hierro, calcio, polifenoles, vitamina B6 y selenio. ¡Una especia absolutamente imprescindible!
La pimienta facilita la digestión, estimula la termogénesis, favorece la absorción intestinal y es expectorante.
El curry es una mezcla de especias. Los ingredientes clásicos de esta mezcla varían en función de cada cultura culinaria, pero normalmente se compone de:
El curry estimula la digestión, ayuda al metabolismo, desinfecta ligeramente el intestino y aumenta la palatabilidad de los alimentos. El curry contiene dosis considerables de salicilatos, que ejercen una acción antiinflamatoria intestinal sistémica en todo el organismo.
¡Podríamos decir que es una especie de aspirina vegetal natural!
Los componentes del curry son sustancias que estimulan los jugos gástricos y las enzimas, por lo que deben evitarse en las gastritis crónicas. Sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes se conocen desde hace años y hace poco se han demostrado sus actividades anticancerígenas.
La curcumina, el pigmento que da a esta sabrosa especia oriental su característico color amarillo ocre, protege las neuronas frente a enfermedades degenerativas, como el alzhéimer.
Por lo tanto, el curry es el «secreto de la larga vida» para los habitantes de la India, donde el alzhéimer y el párkinson tienen una incidencia siete veces menor que en Estados Unidos.
Las semillas de comino siempre se han considerado beneficiosas para el sistema digestivo, y la investigación científica está empezando a confirmar esta antigua creencia.
Estas investigaciones han demostrado que el comino puede estimular la secreción de las enzimas pancreáticas, que son necesarias para la correcta digestión y la asimilación de los nutrientes.
Las semillas de comino tienen un efecto protector intestinal y sistémico-corporal, gracias a su poder antioxidante contra los radicales libres y a su capacidad de estimular las enzimas que desintoxican el hígado. También son una buena fuente de hierro.
Con las semillas de comino se puede preparar una excelente infusión para la higiene y el bienestar intestinal: hay que hervir 8 g de semillas de comino, 8 g de semillas de hinojo y 8 g de semillas de menta piperita en agua durante dos minutos.
La guindilla estimula la peristalsis intestinal y favorece el tránsito y la evacuación. Un tránsito intestinal más rápido, en sinergia con el poder antibacteriano y antifúngico, evita la fermentación y la formación de gases intestinales y toxinas (como las de candida albicans).
Contiene sales y oligoelementos naturales, lecitina (sobre todo en las semillas), aceite esencial y flavonoides. El producto fresco también contiene vitamina C. Tiene efecto antibacteriano, por lo que los alimentos cocinados con guindilla pueden conservarse relativamente mucho tiempo.
La principal sustancia responsable de su picor es la capsaicina, un principio activo (compuesto por otras 4 sustancias relacionadas, denominadas «capsaicinoides») del que dependen varias de sus propiedades beneficiosas.
Cada capsaicinoide tiene un picor relativo y aporta un sabor diferente en la boca, ya que una variación en las proporciones de estas sustancias determina la sensación que generan las diferentes variedades.
Los dos lados «picantes» de la gastronomía española: en el norte, los fans del picante prefieren la pimienta negra, mientras que en el centro y el sur, las guindillas rojas (o cayena) son las claras ganadoras.
Si se utilizan en las dosis adecuadas, ambas tienen una buena acción antiséptica y digestiva, pero la guindilla es claramente superior.
Además de su delicioso sabor, las guindillas ejercen una potente acción antiestrés: como reacción al sabor picante de las guindillas, el cuerpo produce endorfinas, que son sustancias con una acción similar a la morfina y funcionan como agentes antiestrés; gracias a ellas, el organismo se relaja y la melancolía desaparece.
Sin embargo, las especias picantes estás contraindicadas en personas con reflujo gastroesofágico, gastritis aguda con acidez gástrica o úlceras gástricas y duodenales; en estos casos, es mejor evitar el consumo de guindilla, pimienta y otras especias hipersecretoras.
Otras especias interesantes son:
¿Qué te parece este mundo? ¿Conocías todos sus beneficios? La salud gastrointestinal también abarca otros tipos de cocina, como las étnicas, que usan muchas especias: ¡experimenta con nuevas recetas y sigue informándote!
