Intestino

Descanso intestinal: qué es y para qué sirve

Tiempo de lectura: 4 minutos

Indice

¿A quién no le gustan unas vacaciones? Después de un periodo de trabajo intenso, puede que con mucho estrés, necesitamos descansar para recuperar el equilibrio y volver a rendir.

Pues a nuestros órganos les pasa lo mismo. Si lo piensas, tiene sentido: ¡están trabajando continuamente para nosotros! Hoy queremos hablarte en concreto del descanso intestinal.

Los malos hábitos y los excesos ocasionales o continuados afectan negativamente a las funciones intestinales: para restaurarlas, hay que reducir la carga de trabajo a la que está sometido el órgano y comenzar un plan para desintoxicar el intestino.

El descanso intestinal te permite limitar, durante una semana, todos los alimentos que fuerzan al intestino (o que dañan un intestino ya cansado): ¡es el mejor regalo que puedes hacerle para darle las gracias por todo lo que hace por ti!

Por eso, te recomendamos que, durante una semana, evites algunos alimentos de tu dieta y priorices otros. Vamos a ver juntos cómo hacerlo, qué personas deberían cuidar su intestino con regularidad y por qué.

¿Por qué necesita descansar el intestino?

El trabajo del intestino no es simplemente hacer funcionar el aparato digestivo. Cuando este gran órgano tiene problemas, todo el cuerpo se ve afectado.

Por ejemplo: en épocas de mucho estrés tendemos a saltarnos comidas, comer rápido, darnos atracones de alimentos precocinados y ultraprocesados. Esto acaba haciendo mella en el intestino y en el proceso de formación y expulsión de las heces.

Cuando las heces reposan durante un tiempo prolongado en el último tramo del intestino, comienzan a fermentar. ¿Y cuál es el resultado? Se liberan numerosas bacterias al organismo y llegan a dañar incluso:

  • el aparato respiratorio
  • el tracto urinario
  • la piel
  • la calidad del sueño
  • tu bienestar en general, tanto físico como mental
 
Darle un descanso al intestino es importante para recuperar el equilibrio interno y, con él, la microbiota intestinal.
niña sosteniendo sus intestinos

¿Quién debería hacer descansos intestinales?

Una semana de descanso intestinal viene bien siempre, pero está especialmente indicada en personas que padecen enfermedades y molestias del aparato digestivo, dolor abdominal y problemas intestinales.

La salud intestinal no entiende de edades: cuídala desde el principio, enseña a los más pequeños a llevar una dieta sana y ¡no ignores las señales que te manda tu cuerpo!

Descanso intestinal: ¿cuándo hacerlo?

Las señales de alarma de inflamación intestinal son el clásico vientre hinchado (lleno de gases muy molestos que provocan flatulencias y meteorismo), estreñimiento o diarrea, punzadas, espasmos, ardor localizado, náuseas y vómitos.

Si presentas uno o más de estos síntomas y no tienes ninguna enfermedad en particular, es hora de empezar a desinflamar el intestino dándole una semana de descanso. Estas «vacaciones intestinales» son especialmente recomendables durante los periodos en los que sueles exigirle a tu cuerpo un esfuerzo extra:

  • después de las navidades
  • en momentos de estrés
  • tras la ingesta prolongada de fármacos, especialmente antibióticos

 

Por otro lado, un estilo de vida sedentario también afecta al equilibrio intestinal: si es tu caso, intenta hacer más ejercicio; incluso un simple paseo es suficiente para empezar.

Además, recuerda que una dieta equilibrada también debe ir acompañada de horarios equilibrados, ya que hacer las comidas aproximadamente a la misma hora cada día facilita el trabajo al intestino.

Una alimentación consciente para que el intestino descanse

El objetivo es recuperar el pleno funcionamiento de las vellosidades del intestino delgado, que son plieguecitos diminutos de la mucosa intestinal que absorben los nutrientes.  

Puedes ayudar a estas estructuras sustituyendo algunos alimentos por otros durante una semana. ¡Aquí tienes un práctico esquema!

EN LUGAR DE…

Harinas: pan, pasta, pizza, galletas, biscotes, dulces o bollería

COME MÁS…

Cereales enteros: espelta, mijo, cebada, centeno, arroz integral, maíz, quinoa o trigo sarraceno. De este modo, se limitará la ingesta de gluten e hidratos de carbono complejos.

EN LUGAR DE…

Condimentar las verduras con sal

COME MÁS…

Verduras depurativas, aliñadas solo con vinagre y aceite de oliva virgen extra. Y aún mejor si añades semillas y frutos secos (nueces, almendras o pipas de calabaza)

EN LUGAR DE…

Carne roja y blanca

COME MÁS…

Pescado

EN LUGAR DE…

Quesos maduros

COME MÁS…

Quesos frescos y blandos

EN LUGAR DE…

Beber café

BEBE MÁS…

Té e infusiones energéticas

Para depurar el intestino el agua es absolutamente imprescindible. Bebe antes, durante y después de cada comida. ¡El té verde y las bebidas calientes también cuentan!

Además, la fibra soluble que contienen los cereales integrales, las legumbres y las verduras aportan dos ventajas: una acción prebiótica en el colon , y junto con el agua, la formación de un gel que protege las vellosidades del intestino delgado y modula la absorción de grasas e hidratos de carbono.

Limpiar el intestino de forma natural: el arroz

Uno de los mejores amigos del intestino es, sin duda alguna, el arroz. Este cereal, mejor aún si es integral, hace que el intestino descanse del gluten y del almidón. Además:

  • reduce el colesterol total, los triglicéridos y el ácido úrico
  • controla la secreción de acidez gástrica
  • reduce el reflujo gastroesofágico
  • aumenta la sensación de saciedad
  • no fermenta en el colon debido a su pequeña cantidad de almidón resistente, por lo que no forma gases en el intestino
  • no contiene gluten, por lo que es apto para celíacos y personas sensibles al gluten
  • debido a su pequeño tamaño, el grano de arroz permanece menos tiempo en el estómago y contribuye a una digestión más rápida
  • contiene tricina, una sustancia antiinflamatoria que protege la mucosa intestinal
  • no provoca la clásica somnolencia después de comer.
una bolsa de arroz

Puedes aderezar el arroz con verduras, legumbres, aceite de oliva virgen extra, mantequilla, pequeñas porciones de queso y especias (canela, cardamomo, clavo, semillas de comino o curry). Recuerda que las especias son inmunomoduladores que protegen el sistema inmunitario del intestino, ¡que es donde se encuentra una de las partes más grandes del sistema inmunitario del cuerpo!

La tríada del bienestar intestinal: alimentos crudos, líquidos y calientes

Sí, ¡ellos son los defensores del bienestar y la higiene intestinal! Vamos a ver por qué:

  • alimentos crudos: siempre que sea posible, es preferible ingerir alimentos crudos para darle un descanso al intestino. Por ejemplo, al empezar cada comida, puedes comer una ración variada de verduras de temporada crudas, frescas y cortadas en trozos finos;
  • alimentos líquidos: caldos, sopas, purés, zumos… cuando estos alimentos escasean en la dieta y esta incluye demasiados alimentos sólidos, el intestino se resiente;
  • comida caliente: mientras que para empezar la comida se recomiendan verduras crudas, para terminarla es mejor optar por un plato caliente de verduras cocinadas, como sopas de verduras, purés y cremas.
varios platos de sopa

Un día típico de descanso intestinal

MAÑANA

Desayuno: Recuerda que es la comida más importante del día y que debe incluir 

Bebida caliente + alimento rico en proteínas o hidratos de carbono + frutos secos. 

Puede elegir algunas de las siguientes opciones:

Bebida caliente: té, bebida de cebada, infusión, café sin azúcar, limonada caliente o una taza de agua caliente con una cucharada de cacao amargo en polvo.

Alimento rico en proteínas:  bebida vegetal (como avena o soja), requesón (100 g), tortilla con 2 claras, un huevo entero o queso fresco blando…

Alimentos ricos en hidratos de carbono: copos integrales de trigo (30 g), copos de avena (30 g), copos de maíz (30 g), muesli (30 g), tortitas de arroz, espelta, maíz u otro cereal,  o fruta fresca de temporada.

Frutos secos: 2 nueces, 5 almendras o 5 avellanas. 

Aperitivo de media mañana: Una fruta fresca de temporada al gusto o un zumo o licuado de fruta fresca y verduras crudas de temporada

TARDE

Comida: Ensalada de zanahoria e hinojo (ración libre), bacalao al horno (180 g) con piñones y nueces, verduras cocinadas al gusto (ración libre), espelta integral (40 g de peso en crudo), aliño de aceite de oliva virgen extra (dos cucharaditas).

Merienda: Una taza de kéfir (alimento probiótico). Una taza de té verde, café de cebada o infusión, siempre sin azúcar.

NOCHE

Cena: Ensalada crujiente de manzana verde, apio, hinojo (ración libre) y patatas cocidas (150 g de peso crudo), tortilla de dos huevos en sartén antiadherente, verduras cocinadas al gusto (ración libre). Para aliñar, aceite de oliva virgen extra (tres cucharaditas).

Después de la cena: Infusión de hinojo dulce 

¿Qué te parece? ¡Coge ideas de este día típico y planifica tu semana de descanso intestinal!

Otros artículos que faltan

Meteorismo: descubramos juntos las causas, síntomas y remedios

Beneficios de las especias: por qué son buenas para el intestino

Métodos para digerir bien: alimentación, ejercicios y consejos de postura